Mostrando entradas con la etiqueta Keane. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Keane. Mostrar todas las entradas

viernes, 27 de noviembre de 2015

Keane / Strangeland

2012, Island

7.8

El último trabajo de la banda inglesa liderada por Tom Chaplin tiene muchos frentes abiertos sobre los que hablar. En primer lugar, instrumentalmente hace las delicias de los mayores fans de los orígenes de la banda, con una absoluta vuelta al piano como patrón indiscutible de las partituras de este Strangeland. El título del álbum define muy bien no solamente los temas tratados por los de Battle (East Sussex), lo extraño de la llegada a la madurez personal y artística en el mundo moderno, sino también la propia situación de la banda, en medio de un escenario de fama y reconocimiento que hace a estos músicos alternativos preguntarse: ¿cómo hemos pasado de un colectivo de aficionados que tocaba en pequeños bares de los alrededores de Londres a saturadores de estadios en Tokio sin darnos cuenta? Ahí estan el autobiográfico On The Road o In Your Own Time. Otros cortes como Disconnected o You Are Young vuelven a recorrer los mismos pasos dados en aquel legendario Hopes And Fears de 2004 sobre el amor y la autoconsciencia en el siglo XXI. Sin embargo, la joya para puristas musicales viene de la mano de un discreto corte de 3:47 titulado Black Rain, un atisbo de experimentación sónicamente más próximo al segunto LP de la banda, Under The Iron Sea. Black Rain trata el asunto de la guerra y los refugiados bajo una atmósfera densa, tétrica, críptica y neblinosa, donde el sintetizador rodea la voz de Chaplin de forma tensamente solemne mientras el cantante entona versos casi apocalípticos en código metafórico. La imaginería recuerda al videoclip de Peter Gabriel para su canción Mercy Street (So, 1986), aunque el trasfondo lejos de evocar agridulces memorias infantiles más bien nos traslada a situaciones desesperadas donde los más inocentes son quienes pagan el mayor precio (...como siempre). Lo mejor de Keane en cuanto a canciones sueltas desde Nothing In My Way, probablemente (o quizás, de toda su carrera, no soy capaz de decidir con imparcialidad sobre eso cuando hablo de uno de mis grupos favoritos).

Otro momento épico de Strangeland es la tierna Sea Fog, un característico ritmo lento propio de los cierres de álbum de Keane. Una metáfora sobre la impasividad de la vida frente a nuestros problemas. La edad lastra a un Tom Chaplin profundamente reflexivo en este track, que al igual que el resto del trabajo, más que querer insuflar esperanza en nuestras almas solo pretende recordarnos lo nimios y diminutos que somos. Quizás por ello la interpretación deba venir de parte del oyente: si tan insignificante somos nosotros, también lo serán nuestras preocupaciones. Entonces, ¿por qué darles importancia?.


viernes, 16 de octubre de 2015

Especial: Keane

UNDER THE IRON SEA (2006, Island)
8.5
PERFECT SYMMETRY (2008, Island)
7.9
NIGHT TRAIN EP (2010, Island)
9.4
La banda británica Keane lleva llenando estadios desde que en 2004 publicasen su álbum debut Hopes & Fears, del cual se extrae una de las canciones más populares del grupo y de la música de toda su década: Everybody's Changing. Con el piano como instrumento central, a lo largo de los años han ido jugando con su propio estilo, añadiendo capas de sonido, abordando nuevos temas sobre los que cantar y evolucionando como una de las agrupaciones más relevantes del panorama indie.
Su segundo LP, Under The Iron Sea, es una drástica ruptura con el sonido de Hopes & Fears. Se caracteriza por una densidad electrónica muy superior, la entrada en juego de sintetizadores y distorsiones que, gracias a una genial producción no generan una disonancia repelente sino todo lo contrario: 51 minutos de interesante inmersión en el tumultuoso mundo de las rupturas sentimentales. El cáliz tétrico de las emociones que protagonizan Under The Iron Sea es evidente ya en la apertura del disco, Atlantic, una meditación trascendente sobre la soledad en el paso de los años. En otro de los temas elementales para la carrera del grupo liderado por Tom Chaplin, Nothing In My Way, la tensión de la atmósfera acompaña con genialidad a las sarcásticas letras que echan en cara a la expareja su falta de empatía y ligereza de faldas. Conceptualmente muy parecido es la marchosa Leaving So Soon, sobre el enfrentamiento mutuo por demostrar quién es culpable de la situación a la que la relación se ha visto abocada. Evidentemente todo el odio inicial acaba derivando en una fase de soledad y arrepentimiento de la que dan buena cuenta temas 
como la mentalmente inestable Crystal Ball, donde buscamos a marchas forzadas signos que refuercen nuestra autoestima (la cual perdemos al arrastrarnos en la desesperada súplica de Try Again) o la contemplativa Hamburg Song donde queremos sacar a relucir lo desequilibrado de la balanza en la pareja, es decir, lo poco que hemos recibido a cambio de cuanto hemos dado. El álbum concluye su historia con mensajes de ánimo y superación en la notable The Frog Prince (una llamada a aceptar nuestros defectos y querernos tal cual) y en Put It Behind You, que nos aconseja pasar página sin contemplaciones para nos vernos 
absorbidos por los malos pensamientos.
Dos años después de Under The Iron Sea los chicos de Battle (condado de East Sussex) editaban Perfect Symmetry, un interesante juego de búsqueda de la comercialidad y a la vez
contraste entre una producción casi perfecta (digna de banda en la que ya empiezan a entrar jugosas cifras de dinero) y reflexiones mucho (realmente mucho) más profundas sobre
la sociedad moderna y el papel del desamor en ella. Spiralling es el corte que abre Perfect Symmetry y es posiblemente el mejor arreglo de Keane hasta hoy día, porque no solo es bailable e instrumentalmente harmonioso sino que desprende verdaderos latigazos de madurez al hablar sobre lo amargo del amor idealizado en el mundo actual, amor que realmente camufla una búsqueda egoísta de compañía y satisfacción. La búsqueda, por 
cierto, parece infructuosa y acaba derivando en largas noches de insomnio y angustia. The Lovers Are Losing hace hincapié en el mensaje de su predecesora Spiralling, mientras que la magistral Perfect Symmetry, homónima al disco, dicta los pensamientos de Chaplin sobre lo absurdo de la hipertecnificación y matematización de la vida actual, a la cual contrapone el instinto y la añorable simpleza en Pretend That You're Alone. Mantenemos un perfil bajo para pasar desapercibidos en la ciudad en la íntima You Don't See Me pero acabamos buscando una válvula de escape que hallamos en la incursión rural que nos relata Playing Alone.
En 2010 publicaron el EP Night Train, un retorno a las capas sonoras nocturnas de Under The Iron Sea pero con aún mejores composiciones líricas que en Perfect Symmetry. Como en un juego psicológico, Night Train da latigazos sin piedad a uno mismo en un tema para convertirse en redentor y paliativo consejo en el siguiente: el arrepentimiento da lugar a la tentativa de suicidio en la obsesa y compleja Back In Time, mientras que en la bilingüe Ishin Denshin (You've Got To Help Yourself) repetimos el mantra de la autoayuda para insuflarnos fuerzas. Nos odiamos física e intelectualmente en la soñadora Clear Skies hasta tomarnos un bote de pastillas para, incomprensiblemente, despertarnos en la espacial e idílica My Shadow. No se pueden pasar por alto los dos duetos con el artista somalí K'NAAN , la adoctrinante Looking Back ("hay que mirar hacia adelante") y, sobretodo, otro de los grandes momentos de la carrera de Keane: Stop For A Minute. Con 4 minutos y 7 segundos, esta mezcla de hip hop y synthpop comienza abarcando el concepto del cansancio vital y la falta de metas en la edad madura y acaba convirtiéndose en una dedicatoria a nuestra pareja, quien pese a todas nuestras imperdonables muestras pasadas de autocomplacencia e infantil codicia, permanece a nuestro lado.

Una carrera intachable, recomendable e imperdible. Pop de una de las mejores bandas británicas de lo que llevamos de siglo, aceptada y amada por su público, y con canciones orientadas a analizar los sentimientos humanos más dolorosos para posteriormente darles la vuelta y convertirlos en experiencia de la que aprender.

jueves, 3 de septiembre de 2015

Keane / Hopes and Fears

2004, Island

9.5


En este mundo tan "conectado" es más complicado que nunca encontrar personas con una verdadera preocupación intelectual por nada más que no sea la imagen o el estatus.
Los chicos de Keane , sin embargo, se bajaron del tren de la sociedad moderna y, durante un buen rato, contemplaron y reflexionaron sobre a dónde íbamos todos. Y se dieron cuenta de algo que a muchos nos duele: "sentir" ya no resulta rentable en un mundo donde bien y mal se sustituyen por caro y barato.
Por eso, la banda británica nos invita a buscar ese alma gemela, que, en algún sitio, nos esta esperando. Nos invita a cogerla del brazo, escapar de la jungla tecnológica donde todo es fachada, y quedarse mirando el uno al otro sin hablar, fusionando sonrisas, en una playa, muy muy lejos.
La búsqueda no será fácil, pero con éste álbum como banda sonora para esa aventura, desde luego el camino será infinitamente más ameno.
Temas remarcables del disco: Everybody's Changing, She Has No Time. (Como podría haber dicho otros dos cualesquiera...)
Everybody's Changing https://youtu.be/Zx4Hjq6KwO0