Mostrando entradas con la etiqueta Beach House. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Beach House. Mostrar todas las entradas

miércoles, 8 de junio de 2016

Beach House / Devotion

(2008, Carpark Records)
(gen: rock)

7.4

El segundo trabajo del dúo Legrand-Scally trajo un sonido menos oscuro (no mucho menos, la verdad, sino perderían su encanto) que su predecesor y una visión del romance quizás menos pesimista... a simple vista. Lo que no se perdía desde el primer momento en cambio era esa sensación constante de angustia a causa del incesante vacío que el supuesto amor verdadero no es capaz de llenar. "Wedding Bell" abre el LP como una máscara de ilusión sobre una cara que se sabe muy lejos de la sonrisa sincera. La confirmación de este hecho llega en "Gila", y sin querer dejar de hablar de mascaras, es precisamente en este tema donde la amargada mitad de la pareja desmonta el circo de fachadas repletas de cortesía con las que en mala hora conquistó el corazón de la narradora, quien nos invita a conocer realmente bien a una persona antes de dar el gran paso, ya que aunque para ella y su futuro hijo sea demasiado tarde, aún hay esperanza para nosotros los libres.

lunes, 16 de mayo de 2016

Beach House / Beach House

(2006, Carpark Records)
(gen: rock)

8.2

El debut de Beach House no parece real, tangible. Si te adentras en este LP del dúo norteamericano creerás estar oyendo una psicofonía, una grabación perdida en el sótano del tiempo: la voz de Victoria Legrand suena ahogada por los mantos de sonido reproducidos por Alex Scally que se acumulan como capas de polvo a través de la historia. Sientes que te adentras en un conocimiento prohibido, trascendental y extraviado en el transcurso de las décadas. Y es que no hay nada más antiguo en el mundo que lo que encontrarás cuando prestes atención al mensaje de este pasaje de nueve canciones y 36 minutos y medio: las imágenes cantadas en Tokyo Witch hablan de la muerte como ese espía en el que no reparamos pero que nuestro inconsciente mantiene vigilado por el rabillo del ojo, mientras que en la emocionalmente rota Auburn And Ivory nuestra amada Legrand nos canta sobre el momento en el que la vida se vuelve incurablemente tóxica y valoramos tomar "esa" nuestra última decisión que (erróneamente) creemos la única solución. Sí, Beach House es un álbum muy relacionado con la muerte, y lo hace con la atmósfera perfecta de distancia y agridulces melodías pomposas pero de trasfondo atormentado, como la sonrisa de quien está al borde del llanto. No son muertes naturales las que se estudian aquí, son despedidas en las que faltan aún asuntos por resolver y experiencias que vivir. De eso habla la celestial Master Of None. Con la composición más elegante, fluida y animada del disco, Master Of None es la condena al aburrimiento y a la monotonía, un corte que nos pide gritando que probemos cosas, que hagamos cosas, que veamos y oigamos y sintamos cosas constantemente para dar ese toque de color que falta cuando las horas vacías convierten nuestra biografía en una película en blanco y negro. Esa es la lección de este "Beach House", una que conviene apuntar, estudiar y no olvidar nunca.

viernes, 4 de diciembre de 2015

Beach House / Depression Cherry

2015, Sub Pop/Bella Union

8.2

El primero de los dos discos con que nos ha deleitado el dúo Beach House este año se titula Depression Cherry: 45 minutos de dream pop de manual. Nueve canciones que bien podrían ser una sola, pues la voz dulce, suave y perfecta de Victoria Legrand se dispone uniforme sobre los acordes interpretados por Alex Scally transportando al oyente como un río de aguas cristalinas nada monótonas. De hecho, en las antípodas de tal monotonía se encuentra el trabajo de los dos de Baltimore (EE.UU.), pues a estas alturas de su reconocida discografía aún encuentra hueco para sorprender: valga el tema Sparks. Combinaciones melódicas que a primera vista parecen disonantes acaban encontrando su propio orden antes de que Victoria pase a hablarnos de esa patina de irrealidad que, a veces, parece que nos rodea en nuestra vida diaria. El tema Levitation abre el álbum con la estructura más accesible, hablando sobre la divina perfección de las relaciones donde ambos miembros son irrefutables almas gemelas. La pureza de la voz de Legrand y las letras ricas en adjetivos transmiten la mayor sensación de flotabilidad por parte del grupo desde su álbum Teen Dream (2010). La agridulce Space Song es otro momento clave de Depression Cherry, con su oscilante intro que gana en acompañamiento compositivo conforme avanzan los segundos y Victoria enamora comparando al amor perdido con los seres queridos que ya no están entre nosotros. El resto del álbum continua con la tónica romántica entre penas y alegrías: Beyond Love suena a despedida en la que una de las partes sufre más que la otra; el celestial corte "PPP" captura al enemigo del autoengaño que pretende convencernos de que una situación sentimental tóxica nos beneficia cuando en realidad una pequeña pero certera parte de nosotros sabe que no es así. El LP cierra con Days Of Candy, cuyo conmovedor coro inicial de voces de tono ahogado y triste da paso a más de seis minutos sobre el paso del tiempo y el olvido. Como conclusión el tema trata de reflexionar sobre cuánto tiempo es necesario para borrar de nuestra memoria algo tan intenso como un amor y si es realmente posible hacerlo desaparecer de nuestro recuerdo.

Depression Cherry hace honor a su título. Es realmente un disco para bajones emocionales que, sin embargo, nos hará sentir mejor gracias no solo a su fluidez y a su delicada producción, sino a su manera tan inteligente y sofisticada de transmitir ideas sobre el corazón convulso.


viernes, 27 de noviembre de 2015

Beach House / Bloom

2012, Sub Pop Records

8.7

Tras Teen Dream, Beach House tenía por delante la difícil tarea de, al menos, igualar la calidad de semejante pieza magistral de dream pop. Bloom es una incursión en ambientes aún más emocionalmente remotos y sonoramente melancólicos, gracias a la voz, en el cenit de la angustia y profundidad, de una espectacular Victoria Legrand, y también al trabajo instrumental de su compañero Alex Scally. Bloom es en realidad un álbum sobre rupturas, un trabajo en cuyo libreto se describe, con una complejidad y riqueza lírica propia de los mayores poetas, todas y cada una de las paletas sentimentales que rodean al momento de la muerte de una relación. El disco comienza con una amenazadora Myth, un ultimátum previo que, sin exito, trata de alertar a la otra persona sobre el mal curso de las cosas. La indescifrable Wild intenta arrojar luz sobre nuestra propia estupidez: "ya lo sabía, algo dentro de mí sabía que ésto no iba a acabar bien". La suave y minimalista Lazuli es la pura abstracción de la devastación post-ruptura que nos invade una vez hemos asimilado el shock, mientras que en la venenosamente sensual The Hours tratamos de mostrarnos enteros aunque en realidad nuestra imagen proyecte todo lo contrario, es decir, una absoluta dependencia de la otra persona y una súplica implícita de volver a sus brazos. Un único intento está permitido en una extraña Troublemaker: versos de cuero y escenas en blanco y negro de una película incómoda, sexo frío y conversación cada vez más acalorada. New Year es una catarsis: introducida por ecos celestiales, llegamos al necesario momento de pasar la última página de un álbum fotográfico finalizado; a otra cosa.

martes, 20 de octubre de 2015

Beach House / Teen Dream

2010, Sub Pop/Bella Union

9.3


¿Cómo no enamorarse de una chica que lo tiene todo para atraparte? Inteligente, creativa y guapa, es Victoria Legrand, que junto a su compañero Alex Scally da forma a Beach House . Con sus melodías suaves y sus infinitamente sofisticadas letras, este dúo norteamericano eleva su propio estado a la trascendencia del dream pop con Teen Dream. En un juego metafórico hermoso, un amor difícil puede narrarse como si tratásemos de contar la historia de un parto complicado. La incondicional entrega de una madre por un hijo que lucha por sobrevivir: una relación descompensada, tensa, al borde del colapso como un recién nacido que libra su batalla contra la despedida prematura en una incubadora. El tema Norway, uno de los cortes más inintencionadamente sensuales de la historia, anticipa lo sinuoso de nuestra aventura romántica antes incluso de comenzar ésta, y ahí está Zebra para confirmar nuestros presagios (Oasis child, born and so wild... all deception, all deception from you"). A medida que pasan las semanas, las palabras dejan de cubrir los huecos que los hechos no completan (Lover of Mine) y, salomónicamente, desconectamos la respiración artificial que brindamos a nuestra nuestra moribunda en Silver Soul para retar a nuestro (ahora) contrincante a poner las cartas sobre la mesa (Better Times). No sin echar antes la vista atrás para intentar encontrar el error que cometimos y pasamos por alto (Real Love viaja al momento exacto en que nuestro "alegórico bebé" fue concebido, y la magia del momento contrasta inexplicablemente con la insostenible situación actual de nuestra pareja protagonista), la devastadora Walk In The Park lo da todo por irremediablemente perdido.

Pero somos fuertes, y no nos dejamos hundir por los errores, a los que llamaremos experiencia: 10 Mile Stereo es una declaración de fuerza, y Take Care, una muestra de que el próximo intento contará con el doble de esfuerzo por nuestra parte.