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jueves, 28 de julio de 2016

Pink Floyd / The Dark Side Of The Moon

(1973, Harvest Records)
(gen: rock)

10

De la religión del rock progresivo, donde los dioses son Pink Floyd, el santo grial es The Dark Side Of The Moon: palabra del señor. Con una portada convertida en icono intergeneracional de la forma más trascendente de entender la música, este clásico juega con la mente de quien lo escucha e inserta en ella un vaivén de ideas que absorbe y teletransporta a la conciencia en un viaje extraño, tenso, como el "Speak To Me" que abre el LP. "Breathe (In the Air)" es el cartel que a la entrada de esta atracción nos intenta tranquilizar, consiguiendo justo lo contrario. "On The Run" es el despegue, la bajada de la barra de seguridad y el comienzo de la montaña rusa que, de menos a más, acelera y deconstruye la realidad percibida y nos la lanza por partes, como si de una obra de pintura abstracta se tratase. De pronto, "Time": la oda angustiada al aburrimiento, al vacío de la vida, al absurdo estrés y a la irritante casualidad del destino que nos ocupa cuando más cansados estamos y nos libera cuando más enérgicos nos sentimos (era ya intensito el post-modernismo de 1973). The Dark Side Of The Moon es en realidad una meditación simplista del cuarteto Gilmour/Mason/Wright/Waters sobre diversos aspectos de la naturaleza humana que, analizados de una forma poco cerebral pero con el lenguaje de verdaderos filólogos, poetas, resultan incómodamente irremediables. Dicha meditación continúa en, para mí, uno de los cortes más litúrgicos de la banda (con permiso de Wish You Were Here): "Us And Them", la referencia al lado competitivo, egoísta e infantil del ser humano que ni sabe ni quiere reconocer sus errores. Evidentemente el momento más político de The Dark Side Of The Moon porque de esa faceta humana nace precisamente el sentir político y reivindicativo (es aquí donde Pink Floyd da un salto más en su genialidad y no sólo extrae deducciones metafísicas del estado actual de la humanidad, sino que las contextualiza en la propia historia del ser humano... y ¡boom! explosión cerebral).
Al margen del asunto histórico/político cantado en "Us And Them", está también el tema social y de valores que, además de actual hoy día, lo era cuando estos ingleses componían este disco: la creciente incertidumbre, el miedo y la desconfianza de todo y todos. Un mix de odio y miedo que, sin darnos cuenta, nos ocupa toda la vida.


jueves, 5 de mayo de 2016

Pink Floyd / The Wall

(1979, EMI/Columbia)
(gen: rock)

10

Uno de los discos más influyentes de la historia, obra de una de las bandas de rock progresivo más influyentes de la historia. The Wall hace a uno preguntarse si es posible que en 1979 los de Roger Waters pudiesen ver el futuro, adelantarse en sus letras a la alienación del individuo que ya por aquellos tiempos parecía inevitable. Las historias que segmento a segmento componen esta ópera bien podrían ser el blog de un joven de pleno siglo XXI: confusión, soledad, disgusto político, aversión al estado de la sociedad, perversión de los gustos, hastío por todo. The Wall lo es todo, es la selva de pensamientos que recorre el cerebro de su narrador desde la primera ojeada a su habitación por la mañana hasta la última visión antes de apagar la lámpara de la mesita de noche. El análisis de cada mínimo detalle del pensamiento es tan perfecto en este titán de una hora y casi media que más que oir este LP uno se lo pone, se viste con él, lo devora, lo es, lo siente y sobretodo lo entiende, empatiza con quien escribió sus letras y dispuso sus acordes. Las tres partes de Another Brick In The Wall son el grito de rebeldía preadolescente contra el mundo adulto que se viste de perfecto y oculta sus inocultables vicios, Goodbye Cruel World es el breve pasaje en el que perdemos toda esperanza, y Vera es la perfecta representación ayer y hoy de lo absurdo y breve de los momentos que nos venden como importantes. Mother es la inseguridad a la que nos arrastran los cánones, los libros, la historia, los medios y nuestros enemigos mejor camuflados, mientras que Don't Leave Me Now es la fugacidad de lo importante y lo irremediablemente fácil que es perder lo amado. The Wall lo es todo porque en él está la vida entera, la vida perra que era moderna hace casi cuarenta años y que sigue siendo moderna hoy mismo en 2016, y que por moderna es sucia, difícil, injusta y retorcidamente bella de algún modo.