miércoles, 15 de junio de 2016

Radiohead / Hail To The Thief

(2003, Parlophone)
(gen: rock)

8.3

En cierto modo Radiohead nunca ha dejado de ser una banda con alto contenido político. Kid A fue una pancarta política contra la alienación del nuevo modo de vida digital, si bien sus preceptos eran difíciles de absorber debido al alto cripticiscmo que rodeaba a todo el álbum. OK Computer era todo un mazazo antiglobalización y antitecnificación, una distópica reflexión sobre la pérdida del carácter humano de las cosas y de la superficialización extrema de la sociedad con el objetivo de alejarla de cuestiones trascendentales. Sin embargo, ambos discos (sin duda la cumbre de la historia del grupo) estructuraban su crítica en una forma demasiado abstracta, metafísica. Hail To The Thief en cambio era un salto a la yugular del occidente neoconservador, belicista, apático en lo moral, ansioso de beneficios cortoplacistas y placeres personales de la más baja complejidad. En cierto modo Hail To The Thief fue un intento de devolvernos a la realidad que habíamos dejado de lado tras el 11-S, el atentado que entumeció la mente colectiva que, si no tenía poco con los cambios tecnológicos, el problema de la burbuja punto com, la desigualdad y todo el trastorno emocional del cambio de milenio, ahora se enfrentaba también a un supuesto enemigo con turbante en un desierto lejano del que nadie sabía nada, ni siquiera quienes supuestamente manejan los hilos. "2+2=5" es el tema que abre este disco, el martillazo directo a los dientes de quienes se tragaron las excusas gubernamentales para invadir Irak y ser racista (ésta es una opinión de Radiohead), mientras que "There, There" se erige como una oda a la incertidumbre, en todos los aspectos, de los nuevos tiempos. Hail To The Thief es, desde The Bends (1995) y seguramente superando a éste, el disco más rock en términos puros de Radiohead, lo cuál no quiere decir, como siempre con esta banda, que no quepa hueco a la experimentación: "A Punchup At A Wedding" es la rabia contenida del pasivo agresivo que desconfía de todos y de todo en un midtempo genuinamente presidido por el piano en detrimento de la guitarra que protagoniza la mayor parte del álbum. "Myxomatosis" es otro momento de libre albedrío creativo de efectos electrónicos y distorsión sobre los que Thom Yorke habla de la prensa contemporánea como si de un verdadero parásito cerebral se tratase, y es que en la locura politicosocialterroristoeconómica de la primera mitad de los 2000, el papel que jugaba la prensa no sólo fue decisivo a nivel global, sino que desembocó en algunas de las peores decisiones a nivel moral de la mente colectiva de la historia.

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