sábado, 17 de octubre de 2015

Especial: Arcade Fire

FUNERAL (2004, Merge/Rough Trade)
9.6
NEON BIBLE (2007, Merge)
9.3
Oh, Canadá... Un país tan bello e invernal como los acordes de una de sus bandas musicales de referencia, el grupo revelación de la música intelectual en los 2000. Arcade Fire nacía con las voces de Win Butler y Regine Chassagne (actualmente casados y padres) y las dotes musicales de otros genios cuya lista ha ido incrementándose y reduciéndose hasta los actuales seis integrantes de la banda. De momentos difíciles, con pérdida de seres queridos, este grupo de mentes lanzaba la ópera prima del pop barroco: Funeral. Con sus 48 minutos, esta pieza atemporal recoge, con la verdad que transmite una grabación hecha con medios prácticamente caseros, la fugacidad de la vida, el acecho de la muerte, la recompensante dureza del amor y el apoyo que supone la familia. Como una impecable obra de teatro, los cuatro primeros "actos", Tunnels, Laïka, (el interludio de Une Annee Sans Lumiere), Power Out y 7 Kettles, exploran el paso de los años y la llegada de la madurez en la que inevitablemente acabamos siendo absorbidos por la vida de nuestros padres (la aburrida edad adulta). Las hojas del calendario van siendo arrancadas por nosotros como las vidas de nuestros mayores son arrancadas por las hojas del calendario, y solo pervive el recuerdo, por eso en Laïka se nos llama a hacer grandes cosas gracias a las que nuestra imagen perdure con mayor intensidad en la mente de quienes permanecen en este lado de la luz. En Power Out visitamos la llegada de la razón tras la infancia y descubrimos que el mundo existe más allá de nosotros mismos, y no es precisamente un lugar idílico en el que vivir, mientras que la angustiada Crown Of Love explora el asunto amoroso como una aventura larga y sinuosa en la que, hasta llegar a nuestra meta, no hacemos más que tropezar con obstáculos y dolorosos rechazos acompañados de largas noches de soledad.
La realista Wake Up habla sobre la apertura de la mente en la juventud temprana a la que hacía referencia Power Out, y ensalza la importancia de este proceso como paso que nos evite los engaños y artimañas del mundo. Algo así como decir: "a quien no espabila se lo comen". Haïti es la especial dedicatoria de Regine Chassagne a su tierra natal, siempre azotada por la pobreza y la dictadura, mientras que la minimalista In The Backseat evoca la sencillez como modo de vida. Rebellion (Lies) es el himno del álbum, una poderosa pancarta a favor de los sueños en los que podemos dar rienda suelta a nuestra personal 
travesura, a la cual debemos encerrar en el mundo real. Funeral, una perfecta combinación de infancia y vejez, los dos puntos de unión entre la eternidad de la existencia (los que vienen y los que se van), para transmitir su idea positivista final: demos gracias por todos los momentos buenos que disfrutamos, y quedémonos con ellos.
Tres años después de editar su debut, los de Montreal dejarían clara su grandeza dando un cambio radical a su propia imagen. Es aquí donde nace una de las características más evidentes de Arcade Fire: son un grupo completamente diferente en cada disco. Neon Bible es un giro hacia una producción profesional y un sonido mucho más claro y, a la vez, denso. Conocemos a los Arcade Fire más tétricos y antisistema hasta la fecha, feroces
críticos del "pan y circo", del inmovilismo, levantándose en armas contra los poderes a través de la rebeldía y la evasión. El LP abre con Black Mirror, una paranoica muestra de odio contra el papel atontador de la televisión, que nos distrae de la verdad y nos vende la artificialidad mientras nos mantiene como dóciles miembros del rebaño global. Contra la superficialidad de los medios se expresan también en la oscura Neon Bible. Haciendo uso de su explicación sobre la tarea hipnotizante de la comunicación de masas y la publicidad, justifican su posterior visión explotadora e injusta del modo de vida occidental en temas 
tan cegadoramente clarificadores como la neblinosa Ocean Of Noise (sobre la falsa libertad que nos es vendida), la dispar Black Wave/Bad Vibrations (lo irreal de nuestras victorias, que nos son dadas por "ellos" a modo de caramelo con el que acallar nuestras quejas) o las duras Intervention y Antichrist Television Blues, que tratan la alienación y explotación laboral. Con Arcade Fire siempre hay hueco para el pasaje de esperanza: ahí están la ideal No Cars Go y la reivindicativamente liberadora Windowsill. Neon Bible, un disco de 47 minutos que, hasta la fecha, es el título líricamente más complejo de los canadienses.


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