miércoles, 21 de octubre de 2015

The Weeknd / Beauty Behind The Madness

2015, XO/Republic

3.5


En fin, una lástima. The Weeknd había ofrecido mucho hasta ahora, tanto con su carrera anterior como con los adelantos de Beauty Behind The Madness. De ahí a una incursión en el tracklist completo de su último trabajo de estudio va un insalvable trecho, donde la caída en la autocomplacencia no brinda más que bazofia pseudorap que, aprovechándose de la talentosa cualidad del canadiense para encontrar rimas sofisticadas, no lleva a ningún lugar de trascendencia. La primera mitad del álbum, salvo una personal apertura (Real Life) y una conceptualmente bien encaminada pero mal ejecutada Losers (dueto con Labrinth ), es puro desperdicio: carne de machito y fama mal llevada. Can't Feel My Face es un temazo al que, sin entrar a discutir su calidad lírica, no podemos negarle su bailabilidad y dinamismo rítmico. A lo largo del trabajo parece que Abel se arrepiente poco a poco de los primeros y desorientadores pasos que ha dado, mostrándose más cameloso y relajado en Earned It, o más empático en la desgarradora In The Night. El daño, sin embargo, ya esta hecho a estas alturas: la presencia de un dueto con Ed Sheeran me hace temblar de miedo. Un verdadero terror me recorre la médula espinal cuando recuerdo el álbum del pelirrojo, con el que tuve la gentileza de cebarme a gusto en mi reseña sobre "x". Beauty Behind The Madness es un álbum en el que parece que The Weeknd ha tomado, de una de sus más claras influencias, Michael Jackson , la capacidad de mostrar sus dos caras: al igual que Off The Wall y Thriller mostraban la faceta romántica del Rey del Pop, en Bad éste enseñaba los dientes. La primera mitad del disco es Bad, la segunda mitad, Off The Wall y Thriller. En cierto modo dota así de coherencia al título del disco, al que convierte por tanto en conceptual. Aun así, siento decir que no compro la idea, más bien la empleo como ejemplo a evitar. ¿A dónde pretende llegar con el autotune en As You Are, a la crítica estilística a sus contemporáneos? ¿Puede un caballero quedar de chico bueno después de Often o The Hills? ¿Transmite estabilidad quien endiosa a una chica en Angel y luego juega con la idea del suicidio romántico en Real Life? En fin, una lástima.

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