8.1
Aprendemos con el paso del tiempo, cada día un poco más. Descubrimos que, al contrario de lo que el resto del mundo quiere que pensemos, no todo es negro o blanco: resulta que hay infinitos tonos de grises. Al principio nos ilusionamos, vemos que no todo es malo, pero sin embargo la extraña naturaleza del hombre lo hace propenso a quedar más marcado por lo negativo que por lo positivo, y por eso nuestros nuevos tonos de gris rara vez se convierten en una paleta multicolor. En resumen nos fastidiamos más por la lluvia de lo que nos asombramos por el posterior arco iris.
Este viciado contraste vital, este bocado agridulce que es la existencia, queda inteligentemente recogido por la banda americana The Shins en Port Of Morrow, un álbum que no escatima en facetas sobre las que detenerse para meditar minuciosamente. Técnicamente es una de esas confusas contraposiciones de letras devastadoras y ritmos sonrientes, lo que lo sumerge en un aura de cinismo perfecto para transmitir la idea que el grupo liderado por James Mercer quiere hacernos llegar. Artísticamente es una constante interrogación introspectiva: ¿Cuántos planes, del más sencillo al más complejo, hemos elaborado en nuestra mente y han acabado resultando en una experiencia de la vida real completamente diferente a la que imaginamos? Nos esforzamos, nos caemos y nos levantamos una y otra vez, ¿y para qué? ¿por qué? ¿para restregar a los demás nuestro éxito con disimulada condescendencia como en la sublime The Rifle's Spiral? ¿para acallar a nuestra voz interna que se niega a vernos caer tal y como cantan en la hipnótica Bait And Switch? ¡calla! lo mismo resulta que lo hacemos para calmar nuestra mala conciencia de primermundistas como reza la compasiva No Way Down (protesta politicosocial brutal y civilizada al mismo tiempo, algo así como un bofetón intelectual).
Por lo que sea, como buscador particular del éxito no puedo más que quedarme con la particular inyección de esperanza y autoestima que son It's Only Life y Simple Song y desechar los malos pensamientos que nos invaden (evidenciados en la lacrimógena For A Fool). No sabemos lo que nos deparará el futuro (como bien dice el corte September, contemplativa reflexión sobre la aleatoriedad del espacio y el tiempo).
Port of Morrow es un disco que no solo se ocupa del estudio del devenir humano, sino que además trae ejemplos reales de casos de superación como el personal Fall Of '82 (dedicado a la hermana del cantante, que vino al mundo cuando la convulsa juventud del cantante más necesitaba de una nueva distracción). 40 Mark Strasse está dedicado a las mujeres que, derrotadas por la peor disyuntiva de la vida, acaban ejerciendo la prostitución, mientras que el tema que comparte nombre con el LP, Port Of Morrow, es no solo el arreglo melódico más oscuro y experimental, sino que sirve de perfecto broche para el trabajo reincidiendo en la idea de las dos caras de la vida: "life is death is life".

No hay comentarios:
Publicar un comentario