BLACK TIE WHITE NOISE (1993, Savage)
8.0
8.0
THE BUDDHA OF SUBURBIA (1993, BMG)
8.0
8.0
OUTSIDE (1995, Virgin Records)
8.9
8.9
EARTHLING (1997, Virgin Records)
9.3
9.3
HOURS... (1999, Virgin Records)
4.3
4.3
Tras los ochenta, David Bowie se enfrentaba a la última década del milenio inmerso en una severa crisis artística. La calidad, en declive, de sus últimos trabajos, no solo alarmaba al público y a la crítica, sino que hacía mella en el propio Bowie que, consciente de su peligrosa situación creativa, tomó la solemne decisión de reinventarse como fuera. El genio británico apartó a un lado su carrera en solitario y formó la banda de rock Tin Machine junto al guitarrista Reeves Gabrels, el bajista Tony Sales y el batería Hunt Sales.
El trabajo en equipo y la incursión en géneros hasta ahora apartados para él, como el hard rock, supusieron un majestuoso despertar para la mente del artista, que tras lanzar al mercado dos notables e injustamente olvidados LPs junto a sus compañeros, decidió retomar su propia senda en solitario.
Alentado por sus renovadas fuerzas musicales y por las mariposas del amor profesado a su nueva esposa, la supermodelo Iman (con la que ya lleva 23 años casado y tuvo un hijo en el año 2000), en 1993 completaría la edición de Black Tie White Noise. El Duque Blanco visitó acordes de jazz (sin abandonar su espíritu rock) y temas sociales y emocionales. Black Tie White Noise es un regalo de boda a su esposa, y muestra de ello son las dulces Miracle Goodnight, The Wedding Song o Nite Flights, pero también es una reflexión sobre las diferencias raciales que más que nunca importaban ahora a Bowie. Se acababa de casar con una modelo negra, y en plena producción del disco (1992), la tensión racial en Estados Unidos se encontraba en niveles de alerta roja: el tema homónimo al disco es una invitación a blancos y negros para entenderse y respetarse. You've Been Around es un sensual corte sobre el conflicto emocional fruto del enamoramiento, mientras que Jump They Say (uno de los mejores temas de la carrera de David Bowie, y tan infravalorado como sublime) tiene doble lectura: dedicatoria a su hermano fallecido por suicidio años antes, y crítica al modo de vida competitivo y deshumanizado de la sociedad moderna. Black Tie White Noise fue, además de número uno en Reino Unido, calurosamente acogido por la crítica, a la que me uno al afirmar que es uno de los mejores ejemplos de renacimiento artístico personal de la historia, aunque también fue y sigue siendo un álbum de perfil bajo, poco conocido e incluso algo abandonado por el propio Bowie. Situación totalmente ilógica para uno de los trabajos más elegantes y dinámicos de cuantos se han creado en rock.
Continuando la tónica estilística de Black Tie White Noise, aunque alimentando una faceta más experimental, el de Brixton (suburbio de Londres que vió nacer a semejante genio) ponía sintonía a la serie de televisión británica The Buddha Of Suburbia. La banda sonora de la producción contaría con 56 minutos de rebeldía adolescente y provocación desmedida en temas como Buddha Of Suburbia o Sex And The Church. Juegos instrumentales dan lugar a South Horizon (¿Electrojazz? podría llamarse así) antes de llegar a otro arreglo emblemático de la carrera tardía de Bowie: Strangers When We Meet. Este genial uptempo lleva el sello instrumental de la etapa jazz de David y trata sobre el reencuentro con viejas amistades y el impacto que causa en nosotros contemplar el paso del tiempo en los demás.
Dos años más tarde el inglés sorprendería con el concepto de Outside. A simple vista un musical no parece el culmen de la originalidad, pero Outside fue en realidad más allá y supuso la combinación de la, por aquel entonces, adolescente era digital, la narración en clave de rock, el marketing y el género thriller-policíaco. Outside cuenta la historia de un futuro sombrío, no muy lejano por aquel entonces (finales de siglo), donde el arte y la sangre estaban más relacionados de lo que humanamente uno podría desear. Bowie es Nathan Adler, un inspector encargado de investigar varios crímenes relacionados con el sangriento arte underground donde los cuerpos desmembrados y reensamblados en tétricas formas son éxito crítico en las alcantarillas de las grandes y contaminadas urbes. Al margen de la épica forma de jugar con la linealidad de la trama, musicalmente nos encontramos ante una colección de grandes momentos como la futurística Hallo Spaceboy (exitosamente remixada por Pet Shop Boys ), la instintiva The Voyeur Of Utter Destruction o, sobre todo, la crípticamente romántica The Hearts Filthy Lesson.
Como no por algo se acaba siendo considerado uno de los artistas más versátiles de la historia del rock, Earthling, de 1997, constituyo el enésimo cambio de trayectoria de David. Drum and bass se llama el género aquí visitado: música industrial para la era OK Computer. El resultado: la sobredosis de realidad plástica de la magistral Little Wonder, la marciana belleza de la triste Looking For Satellites (cuyo mensaje es totalmente aplicable a pleno 2015, donde la alienación del e-mail y la web ahora se oculta tras los nombres Twitter, Facebook y Whatsapp), la tribal oscuridad de Seven Years In Tibet o la descarada expresión de desprecio británico a la decadente sociedad estadounidense de I'm Afraid Of Americans.
Finalmente, en una extraña y triste costumbre para Bowie, la década cierra de nuevo con un título flojo en comparación con el resto del catálogo del cantante de la mano de Hours...
Inaugurado por la melancólica Thursday's Child, este LP presenta pocos platos fuertes además de la tensa y descorazonadora Something In The Air, sin embargo se erige como interesante esfuerzo de David por introducirse en las nuevas melodías de la era de los videojuegos e Internet.
Los 90 fueron, junto a los 2000, una de las décadas menos tomadas en cuenta de la incondensable carrera de David Bowie, lo cual no se entiende si tomamos el tiempo necesario para comprender la fase de metamorfosis a la que se sometió el agotado artista, y el resultado final de tal etapa de adaptación. Desde los 70 (y, en realidad, superándolos) no se veía semejante cantidad de conmutaciones estilísticas en los trabajos del músico, y quizás tal variedad de géneros provocase la confusión del público seguidor del británico. Lo que es innegable es que los 90 fueron de todo menos infructuosos para Bowie, tanto a nivel personal como creativo, y eso es algo que los años acabarán traduciendo en Reconocimiento.
Jump They Say https://youtu.be/avJt0SQec0I
Strangers When We Meet https://youtu.be/Bab8qD1Bhnc
The Hearts Filthy Lesson https://youtu.be/lVgk7wYeZHw
I'm Afraid Of Americans https://youtu.be/u7APmRkatEU
Thursday's Child https://youtu.be/8S227FFNwl8
Strangers When We Meet https://youtu.be/Bab8qD1Bhnc
The Hearts Filthy Lesson https://youtu.be/lVgk7wYeZHw
I'm Afraid Of Americans https://youtu.be/u7APmRkatEU
Thursday's Child https://youtu.be/8S227FFNwl8

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