sábado, 5 de septiembre de 2015

Arcade Fire / Reflektor

2013, Mercury/Virgin/Universal

9.5


Los canadienses Arcade Fire siempre han declarado en entrevistas sentirse un grupo diferente en cada uno de los álbums que han grabado. Barrocos en Funeral, profundizando en lo tétrico en Neon Bible y mucho más rockeros en The Suburbs.
En Reflektor traen un sonido influenciado por el folklore musical de Haití, país caribeño de procedencia de la familia de Regine Chassagne, integrante del grupo. Sin abandonar su tradicional sonido, rico en instrumentación y próximos a una "orquesta pop", el influyente grupo liderado por Win Butler adopta los ya mencionados sonidos étnicos en un esfuerzo maduro de reflexión sobre el estado de las relaciones humanas en pleno 2013.
El tema homónimo, Reflektor, con 7:34, camina por el oscuro sendero de la digitalización del contacto social. Las redes han absorbido la forma de comunicarse, y lejos de ver ventajas en ello el grupo de Montreal alerta del mayor grado de aislamiento personal y del peligro de las falsas apariencias. Con la colaboración breve pero magistral del gran David Bowie , la tensión a lo largo de este track sirve como metáfora para la incógnita que supone el futuro del trato interpersonal.
We Exist es una crítica al inmovilismo hacia las alternativas de personalidad. Aún una gran parte de la sociedad no ve con buenos ojos la adopción de formas individuales de pensamiento, y castiga con repudia y humillación a quienes se desvían del camino establecido. Líricamente este tema se compuso teniendo muy en mente al colectivo homosexual, que víctimas de su propia elección afrontan todavía innumerables trabas en la vida social y profesional. Esta dedicatoria al sector LGTB queda patente en el videoclip correspondiente.
De nuevo incidiendo en la alarmante importancia, cada vez mayor, de las apariencias, aparece Flashbulb Eyes. "You know I've got nothing to hide, You know I got nothing, No I got... nothing" Cada vez somos más complejos por fuera y más sencillos por dentro.
Here Comes The Night Time es una invitación a olvidar lo enfermizo del mundo y a retirar nuestras máscaras mientras lo pasamos bien en compañía de nuestros colegas, casi a modo de ritual con los acordes tribales que dominan el ritmo de toda la pista.
Normal Person es un corte filosóficamente trascendente. "Is anything as strange as a normal person? Is anyone as cruel as a normal person?", abre con sus 4 minutos 22 segundos el quinto puesto del tracklist. Una meditación épica sobre lo agotador que resulta intentar encajar en la manada. Desconcierta tratar de cumplir las expectativas que los demás tienen sobre nosotros para que finalmente, cuando creemos haberlo conseguido, cambien los estándares y las modas. Es una tarea inútil ya que, como concluye la canción, no existe una sola persona normal sobre la faz del planeta.
Saltando al segundo CD en que está dividido Reflektor llegamos a la cumbre artística de la carrera de Arcade Fire, sin temor a equivocarme cuando afirmo esto. El dúo Awful Sound y It's Never Over son puro arte contemporáneo sonoro. El lento pero incesante paso por la vida va repleto de momentos lúcidos y eternas sombras que se pierden en nuestra memoria. Pasan los meses y poco a poco van llegando los momentos clave de la biografía de cada persona. El crecimiento, el amor, el trabajo, los hijos... Si a ello le añadimos las dificultades de la vida moderna que, teóricamente hace nuestra existencia más fácil aunque acabe por lanzándonos más piedras al camino fruto de su propia ironía, tenemos una lucha diaria propia de gladiadores romanos. Aunque resulte difícil debemos buscar, como nos pide Awful Sound, el alivio en las facetas positivas, que al ser cada vez más reducidas en número, son más valoradas y por tanto disfrutadas con mayor intensidad. Es con ellas con quienes debemos quedarnos cuando miremos atrás, conforme avance el calendario, para hacer balance de nuestro pasado.
It's Never Over es, del dúo de canciones, la cima, el clímax, el escalofrío. Nos encontramos ante un Arcade Fire elevado al máximo exponente de su propia genialidad. Conmovedor tema donde la acechante muerte nos cuenta las horas para descubrirnos la relevancia de cada uno de los segundos que disfrutamos junto al amor de nuestra vida.
Con Afterlife y la instrumental Supersymmetry concluyen los dos discos de Reflektor. 1 hora y 16 minutos de coloridos espejismos y negras sombras regadas de flashazos de optimismo con los que estos seis artistas pretenden abrir nuestros ojos a la realidad que se escapa de nuestros sentidos por culpa del progreso.

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