9.0
Cuando uno esta inspirado le resulta difícil no aprovechar la visita de las musas. Tras la paliza que supuso para ellos el encontronazo con la fama en el tour de OK Computer (1997/1998), el humor estaba por los suelos en los miembros de Radiohead , la que a día de hoy es la banda de rock activa más influyente de los últimos 20 años. No se hallaban al borde del suicidio, pero la mella emocional de semejante bofetón de éxito en Europa, Estados Unidos y Japón fue profunda, sobre todo en el cantante y líder del grupo, Thom Yorke.
Quizás en un intento por distanciarse de su propio sonido y matar su momentum comercial, o quizás en una jugada astuta para afianzarlo, los de Oxford se reunieron para obtener rédito del interés por nuevos senderos musicales que había despertado toda aquella tormenta de desencanto con la industria musical e inesperada aclamación crítica. De aquellas sesiones surgieron multitud de grabaciones: algunas de ellas dieron forma al clásico, influyente, inmejorable, imprescindible y vanguardista Kid A (2000), mientras que otras se quedaron en el tintero.
De aquellos iniciales descartes salió Amnesiac, una aproximación aún más experimental (si cabe) en forma que el magistral Kid A. Y por mucho que la banda afirme que son dos álbumes independientes que solo comparten la era en que fueron concebidos, el nexo de unión entre ambos trabajos es obvio. El propio titulo del disco hace referencia a la incoherencia y la translucidez de la mente y la percepción, mientras que a medida que uno se sumerge en el tracklist se encuentra con temáticas casi idénticas (crítica social, crisis de identidad, tensa desesperación), formas musicales difusas, matices electrónicos y hasta incluso nuevas versiones de temas de Kid A (Morning Bell, esta vez en una producción rítmicamente más acelerada).
La simetría con su antecesor se rompe en la sencillez de la portada del CD, pero no pasa de ahí, pues tan solo pulsar el play nos encontramos un equivalente del Everything In Its Right Place: Packt Like Sardines In A Crushed Tin Box. Packt es un tema estructuralmente progresivo, antesala del cáliz electrónico que lidera al resto del álbum. Es la expresión ordenada del desorden, la incesante espera de aquello que nunca llega y el negativo impacto que ello tiene en nuestro carácter. Pyramid Song, con evidente influencias egipcias no solo en su letra sino en su partitura, es un peculiar canto a la muerte y a la paz del descanso eterno. Dicho así puede parecer tétrico, pero sin embargo el corte difiere en su ambiente del mensaje que transmite, que, hasta la fecha, muestra el lado más puramente espiritual de Thom Yorke.
En la cima del cripticismo de toda esta era creativa, Radiohead firma Pulk/Pull Revolving Doors donde se habla de las mentiras y medias verdades de la vida, así como de las oportunidades que perdemos por ello ("There are doors that let you in and out but never open, and there are trapdoors that you can't come back from"). De cara a la faceta política del grupo no nos quedamos con las manos vacías gracias a You And Whose Army y I Might Be Wrong. La primera, infantilmente provocativa a oída superficial, es en realidad la más madura proclama de supervivencia frente al poder gracias a su introducción lenta pero punzante de piano y su catarsis instrumental con guitarra y batería añadidos. I Might Be Wrong, tema imprescindible en quienes acceden al grupo, la complementa como esperanzadora mirada al futuro frente al pesimista presente.
Knives Out resuena desde otra dimensión en un extraño dinamismo entre la voz al borde de la angustia de Yorke y la simple pero funcional base de guitarra. Con una conclusión tan confusa como el resto del track, estamos a medio camino entre una crítica al sistema y una declaración personal del cantante que despierta a la sucia realidad y trata de escapar de ella y de su opresión.
Tras el muro divisorio de la ya mencionada Morning Bell "2.0" se encuentra el rock experimental al cuadrado, el ensayo dentro del ensayo. La recta final de Amnesiac es sonoramente más libre y líricamente más próximas a la propia banda, con reflexiones sobre el mundo de la música en Dollars And Cents (aparente crítica al capitalismo pero en realidad una particular vista de la monetización y pérdida de valores artísticos de la música actual) y en Like Spinning Plates (al igual que la base instrumental del tema, grabada con efecto de reproducción a la inversa, es el propio cantante el que en su entorno va contracorriente con respecto a sus compañeros/competidores de profesión). El punto final se titula Life In A Glass House y es un bofetón ante la hipocresía de la sociedad occidental tan solo preocupada por las desigualdades cuando ve el anuncio de una ONG en televisión o a la hora de entablar conversación en cenas donde prima aparentar compromiso.
Amnesiac, un LP tan parecido a Kid A y la vez tan singular y diferente.

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