jueves, 3 de septiembre de 2015

Björk / Homogenic

1997, One Little Indian

9.5


La fusión de culturas es un tema de debate. Algunos grupos de personas, a menudo de caracteres conservadores no son especialmente participes de la idea, mientras que otros individuos, de visión progresista, lo defienden.
Personalmente, al menos en lo que se refiere al mundo de la música no puedo mostrarme más a favor de la mezcla de orígenes y estilos si, fruto de ello, surgen obras maestras como esta.
Björk consiguió, mediante la unión de temáticas frías y técnicas electrónicas con instrumentos tradicionales, combinar un paisaje acústico propio de su Islandia natal con sentimientos cálidos, y melodías de herramientas musicales clásicas con tonos derivados de los instrumentos de la más alta tecnología de la época.
El LP abre con Hunter, una confesión inicial de ansiedad y posterior declaración de fuerza. La artista relata la presión de tener personas que, en mayor o menor medida, dependan de nosotros en el plano físico y emocional. Así mismo relata que pese al lastre de la responsabilidad no se dará por rendida ni dejará tirados a quienes necesitan de ella. Uno de los temas más poderosos de la carrera de Björk.
Homogenic continua con Jóga, máximo resultado de la experimentación instrumental de la cantante en su ya dilatada trayectoria. Una correcta definición de la tormenta emocional interna que azota a la enamorada no correspondida como ella espera. No es eso algo, en cambio, que desincentive a la admiradora en sus pretensiones. Hay que luchar por quien se ama.
Unravel presenta unos de los acordes más relajados del trabajo, sobre los que se dispone la rota voz de una joven que expresa su abatimiento tras la ruptura con su primer gran amor. All Neon Like es el tema con mayor predominio del sonido electrónico una vez desarrollada su introducción con instrumentos de viento.
En Immature la artista se arrepiente, en retrospectiva, de su comportamiento infantil en el amor, mientras que en Alarm Call volvemos a ver a la Björk provocativa, lírica y melódicamente, de sus primeros trabajos Debut (1993) y Post (1995), especialmente el primero.
El disco, de 44 minutos, concluye con All Is Full Of Love, corte minimalista, a modo de mensaje celestial que se nos transmite como un rayo de esperanza para los capítulos amargos de la vida.

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