jueves, 3 de septiembre de 2015

Maroon 5 / V

2014, Interscope Records

7.0


El éxito es un peligroso consejero, puede dar mayor seguridad de lo que lo razonable nos permitiría arriesgar. Es lo que ocurre cuando un grupo de por sí comercial da un giro hacia lo que se lleva hoy día, el usar y tirar.
Esos fueron Maroon 5 con Overexposed (2012), donde crearon un trozo de plástico sonoro con incontables oh oh ohs y ah ah ahs, letras desaliñadamente cursis (es lo que se consigue cuando un chulo tipo Adam Levine trata de ser romántico) y temas tan hipócritamente comprometidos con el tema serio por excelencia (amor) como One More Night, Payphone o directamente explícitos en sinvergonzonería como Doin' Dirt o Ladykiller.
Sin embargo el grupo californiano ha sabido encontrar su lugar en el mercado, y si bien sigue sin estar remotamente a la altura de sus primeros dos trabajos, V recupera el equilibrio entre lo bailable y lo reflexivo (tomemos con pinzas los términos que empleamos).
Instrumentalmente nos encontramos ante unas estructuras mucho más solidas y atractivas, menos predecibles que en Overexposed. Claro ejemplo de esto es It Was Always You, donde Levine canta al amor camuflado de amistad (que tanto dolor de cabeza trae a quien lo sufre), toma muy destacable del tracklist.
Sugar, con su popularísimo videoclip, se vuelve un claro single del LP, y si bien no es líricamente una obra propia de Thom Yorke, juega perfectamente con las alegorías del amor desmedido (y venga, esa progresión descendente se puede bailar hasta sin querer).
El por una temporada falsamente rubio se desmarca, al contrario de lo que parece extenderse como temas más populares del trabajo, en Feelings. La introducción es tan explosiva como el resto del corte, y trae al frente a la mejor canción de Maroon 5 desde Misery (Hands All Over, 2010). Este track podría no ser solamente un partepistas, sino una proclama del Verdadero Amante Impaciente que se esconde tras las letras (No, I can't wait much longer, it needs to happen now, 'Cause I can't spend the rest of my life chasing you around, I want to get much closer).
Para rematar tenemos otro dueto tan meloso como deseable de esos que trajo Hands All Over (Out of Goodbyes). En este caso, V nos trae un feat entre los de Los Angeles y Gwen Stefani: My Heart Is Open. Quizás no esté a la altura de otros duetos recientes como el de James Arthur y Emelí Sandé (Roses) en el debut del concursante del Factor X británico, donde directamente saltaban chispas, pero el ambiente está muy caldeado entre la pareja de cantantes. La idea de dos amantes que están a tan solo un centímetro el uno del otro (pero sin tocarse), la tensión y la contención quedan patentes.
Obviamente hay mucho trabajo por hacer en cuanto a flecos que habría que recortar, como New Love (el peor tema que he oído en cinco años) o Shoot Love.
Sin embargo a mí personalmente esos tragos amargos me dan igual si contemplo el todo de "V" y, comparándolo con lo anterior que produjo la factoria Levine, rápidamente apruebo la retoma del rumbo artístico de la banda.

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