3.0
Crear himnos es una labor compleja. Deben gustar a las masas y conseguir encender los ánimos de las mismas. Cuando un artista crea un himno, pretende que todo un estadio se venga arriba y lo entone a la misma vez que la propia voz del cantante sale por los altavoces.
Los norteamericanos Imagine Dragons puede que lo pretendieran o no con su primer trabajo, Night Visions (2012). El hecho es que lo consiguieron, y crearon marchas del siglo XXI como "Radioactive", "It's Time" o "On Top of the World".
Ocurre muy a menudo que al buscar la inspiración para continuar un álbum bien recibido (más aún cuando éste es el primero), la esencia se pierde y se trata de forzar el sonido propio. Smoke + Mirrors es un ejemplo perfecto de esta desorientación creativa.
Mientras que en el primer trabajo no quedaba muy claro si eso de elaborar declaraciones de poder para la juventud, que en la sociedad de 2012 se alzaba en protestas por toda Europa y EE.UU. a la sombra de la crisis financiera, era intencionado o no, en este trabajo se puede ver a kilómetros como esta pretensión está forzada a niveles insalubres.
Smoke + Mirrors es un álbum, cuanto menos, irregular, si tomamos como muestra la primera mitad de unos excesivamente largos 51 minutos. Y digo la primera mitad porque a partir de ahí los temas se convierten en una mezcla homogénea de esas que tanto gustan a algunos YouTubers (léase Sr. Cheeto), donde se vuelve imposible saber si estamos en una canción o en la siguiente.
Rupturas ruidosas y repetitivas de bateria y lacios mensajes gritados al aire (I'm So Sorry, claro exponente). Lástima que con la apertura del álbum (Shots) o el tema homónimo (Smoke + Mirrors) la banda liderada por Dan Reynolds nos engañe haciendo creer que han tomado un camino más experimental. Esos dos son sin duda los únicos temas realmente destacables (entiéndase audibles).
El dolor se vuelve angustia con el single principal, I Bet My Life, un tema no solamente sobreexplotado por radios y televisiones, sino despreciablemente simple lírica y melódicamente (valga esta definición para lo que, a partir de éste corte, queda de Smoke+Mirrors). Nueva decepción con los comienzos de Friction o It Comes Back to You, donde la influencia de trabajos como el de los ingleses The xx parece vislumbrarse. Tranquilos, a los 30 segundos nos caemos de la nube y, en el caso de It Comes Back to You nos encontramos con una balada a lo más puramente britpop (a la tercera vez que la oyes se vuelve bailable, cuidado, no piqueis).
Espejos no se, pero humo es desde luego lo que ha colado Imagine Dragons en este álbum.
Ah, por cierto, si entre gritos se puede deducir alguna temática uniforme en este álbum, ésta se centra en amor y la protesta social (de nuevo falta de originalidad, pues ambos conceptos son el tronco del anterior LP).
Smoke + Mirrors https://youtu.be/VDPnaTQF6Dw
It Comes Back to You https://youtu.be/xKkkIxSQ9wE

No hay comentarios:
Publicar un comentario