9.1
El delgado duque blanco siempre ha estado adelantado a su tiempo. Sus trabajos glam rock de los 60 y los 70 lo atestiguan. Donde sin embargo alcanzó su propia cumbre artística fue en el art rock de finales de los 70. Ritmos más discretos y experimentales y letras más crípticas y maduras dieron forma a trabajos indispensables en la arquitectura histórica del rock como Station To Station (1976) o, entrando en la "Trilogía Berlín", Low (1977), que se erige como pieza referente en la música minimalista.
Dentro de la misma triada de álbumes, creada por el artista británico durante su estancia de la capital de, por aquel entonces, Alemania Occidental, se encuentra "Heroes". Dejando atrás el puro ensayo instrumental de Low, Heroes es un título oscuro y más personal. Claro ejemplo de ello es la apertura del LP, Beauty and the Beast, una doble lectura sobre, por un lado los efectos de la cocaína a la que David Bowie era adicto por aquél entonces, y a la vez una reflexión sobre la "bipolaridad emocional" innata de cada ser humano, la cara y la cruz de cada persona sobre un pegadizo y nocturno ritmo de guitarra, batería y alteraciones electrónicas. Otra reflexión sobre lo insostenible de sus adicciones es Joe The Lion, un tema no tan denso como el que le precede pero también doloroso en sus confesoras letras.
Bowie sabe jugar muy bien con las imágenes mentales y por eso crea la conmovedora escena de "Heroes", track titulado igual que el álbum. Ante el muro de Berlín, en plena guerra fría, nos cuenta la historia de dos amantes conquistados por la idea de derribar algún día el telón de acero. Épica y romance que, entre líneas, habla sobre las dificultades de la vida y la manera de afrontarlas en pareja.
En "Heroes" también tenía que haber cabida para la reflexión sobre la vida bajo un punto de vista más conspiranoico, pues como todo buen artista David tiene el deber de luchar contra los poderes y el sistema que, entre otros pecados, convierte en rebaño a la juventud. Para eso están los agónicos estribillos y la estructura medio hímnica medio panfletaria de Sons Of The Silent Age, para devolver la creatividad y la libertad a la juventud que desde su infancia es llevada por los estrictos caminos de la educación anticuada.
Envuelto en su particular locura, drogas y fama mediante, encontramos al Bowie romántico de Blackout, caballero en la noche, atento a las damas en medio de un mundo superficial y convulso, todo sobre los acordes propios de un cabaret. De aquí en adelante nos adentramos en una jungla instrumental característica de los LPs de la era Berlín: la antibelicista V-2 Schneider, la distante y psicológica Sense Of Doubt (sería buena banda sonora para un videojuego de terror hoy día), o el evocador corte de 5 minutos Moss Garden.
Los 41 minutos cierran con la también instrumental Neukoln y con The Secret Life Of Arabia, de nuevo sobrevolando la adicción a los estupefacientes de este genio de la música en aquella etapa de su vida.
"Heroes" es en realidad un diario, una grabación cámara en mano de la vida propia y del mundo que la rodea. Recoge tanto el estado mental y personal de Bowie en pleno 1977 como el ambiente metálico de la guerra a punto de estallar en un punto histórico y geográfico tan complejo como el que vio nacer a este álbum. Una pieza de museo sobre la historia y la psicología.

No hay comentarios:
Publicar un comentario