domingo, 13 de septiembre de 2015

The Antlers / Hospice

2009, Frenchkiss Records

8.5

Los hospitales son testigos de las escenas más desgarradoras de cuantas conoce el ser humano. Son lugares de vida cuando llegan los recien nacidos, pero son también estaciones de tren para quienes parten en su último viaje, ese en el que la despedida resulta la más amarga de todas.
Junto a la capacidad para hacer llorar a los corazones y erizar la piel usaron ese escenario los neoyorquinos The Antlers en el álbum Hospice, la trágica y complicada historia del enfermero de un pequeño hospital y la enferma terminal a la que cuida. El relato denso de nuestro protagonista que no solo se enfrenta a una tensa relación de pareja sino que desarrolla un especial vínculo con la paciente que está a su cargo.
En situación nos ponen la instrumental Prologue y el track Kettering, donde nuestro enfermero describe lo dantesco de su estado personal.
Sylvia introduce a la enferma, entorno a quien, pese a tener sus más y sus menos, el protagonista (en la aguda y habilidosa voz de Pete Silberman) desarrolla una dependencia emocional que confirmaremos recíproca en Shiva, justo en el momento en que los ojos de ambos se cruzan por última vez. Desesperada en Thirteen, un abstracto corte, la luchadora de esta obra pide al chico que la libre de su calvario, ante lo que él no puede hacer más que mostrarse impotente.
El lento pero incesante proceso del cáncer que diagnostíca sin esperanzas de cura el doctor en Two acaba irremediablemente en ese duro sonido electrónico de las constantes vitales que se apagan.
A lo largo de Hospice la historia se explica a sí misma. En Two nos aclaraban también la tumultuosa relación de pareja del chico que, en busca de consuelo encuentra alivio contando a la paciente sus dramas y lo difícil de su romance.
Hospice concluye con nuestro enfermero devastado por la pérdida de su especial apoyo. Finalmente afronta los nuevos días inundado en recuerdos en el corte Wake y Epilogue, donde también continua como pesadilla sin fín su tóxica vida en pareja, de cuya inestabilidad ya no tiene con quien compartir anéctodas en busca de consejo.
Tan bien elaborado como las imágenes de dolor, angustia y abatimiento que nos evoca está este Hospice que hasta el día se torna frío y nublado para quien se sumerge en su lúgubre crónica.

 Sylvia https://youtu.be/ohgr51CqliY
 

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