jueves, 3 de septiembre de 2015

Lana Del Rey / Ultraviolence

2014, Polydor/Interscope

6.5


La finalidad de un buen artista musical es transmitir un conjunto de emociones a través de sus obras. Cuando un cantante trata de comunicar ansiedad y tristeza, debe lograr la aleación correcta entre letras oscuras y tonos reflexivos.
Angustia, abatimiento y depresión son sentimientos muy presentes en el nuevo trabajo de Lana Del Rey . Y no solo son compartidos por este LP, sino que son causados por el propio disco.
1 señora hora y 6 minutos en la edición deluxe de Ultraviolence que llevan a quien lo escucha a plantearse muy seriamente el suicidio incluso si fuera de los confines del tracklist la vida le va mejor que en el más idílico sueño. La apertura, Cruel World, es una pataleta inmadura de adolescente deprimida donde todos tienen la culpa de las desgracias que ocurren en la vida de quien canta excepto ella misma.
Ultraviolence retoma ligeramente algunos acordes más optimistas de Born To Die (2012) aunque solo sea por unos segundos para retornar nuevamente a las lágrimas de cocodrilo sobre sofá de cuero. La desentización inunda a quien recibe demasiados golpes en la vida, como por ejemplo en el caso del desamor que recorre todo el CD.
Shades of Cool es una ensoñación sobre lo bonita que sería la vida de la cantante si el chico guapo y rico a quien canta le hiciese caso. Buenos acordes de batería en el encore de un tema que resalta entre el resto de cortes del disco. Brooklyn Baby es un reflejo de Carmen, tema de su debut, sin embargo esta nueva revisión trae una atmósfera mucho más tétrica propia del resto del LP.
West Coast es un tema tan original como reseñable (absolutamente nada), y en Sad Girl nos encontramos con más intentos de dar pena. Mala estrategia para conquistar. Money Power Glory y Fucked My Way Up To The Top son temas donde, irónicamente, los títulos expresan lo que Lana pretende alcanzar con este disco. Tengo una mala noticia para ti, cariño...
Old Money es, sin embargo, un track bien armonizado en estructura y lírica. Una elegante adición de violín acompaña a una melodía dominada por piano donde la neoyorquina hace memoria de su infancia para recordar los buenos momentos y los consejos que sus padres le dieron ante la vida y el amor. Se lamenta de no haberlos puesto en práctica, lo que explica el paisaje depresivo que recorre todo el tracklist de Ultraviolence
Un álbum conceptual sobre la ruptura, el desamor, el engaño, las apariencias, la falsedad y el conflicto emocional que, sin bien presenta interesantes momentos de lucidez creativa, acaba amuermando al oyente ante tanta pena. Tarde o temprano me arrepentiré de la nota que daré a este trabajo, pero la creo pese a todo merecida por el cambio de rumbo en el trabajo que la artista ha decidido tomar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario