sábado, 26 de septiembre de 2015

Especial: Michael Jackson




OFF THE WALL (1979, Epic Records)
8.6
THRILLER (1982, Epic Records)
9.7
BAD (1987, Epic Records)
9.2

Si me preguntasen cuál es el cantante que más impacto ha tenido en mi vida sobre la forma en que yo entiendo la música, sin duda diría que la mayor influencia (y desde bien pequeño) viene del Rey Del Pop. Michael Jackson no solo ha sido una de las estrellas más brillantes sobre el firmamento de la cultura popular, sino que su propia persona supuso en su tiempo el nacimiento de un estilo propio: musical, de personalidad y de estilo en todas las facetas posibles. La importancia de Michael Jackson no se limita, además, a su papel de revolucionario del pop, sino que además es perfecto objeto de estudio sobre como la fama y la trayectoria influyen en el ser humano, tanto en el receptor del éxito como en el público que lo aplaude.
Pocas discografías son tan útiles para entender la progresión vital de una persona como la del tristemente desaparecido Jackson. Tras la etapa de niño prodigio y aura Motown en sus comienzos con los Jackson 5 y la publicación de los primeros LPs de estudio (Ben, Got To Be There, Forever Michael...), Michael edita el que supondría el verdadero comienzo de tu estrellato. Off The Wall es sonido negro, la genialidad dance dedicada a sus maestros e influencias de la era Motown. Música joven y light sobre romance, con momentos tan movidos como la melosa Rock With You, las puramente disco Get On The Floor o Burn This Disco Out. Las raíces de Michael estan claramente patentes en la apertura del LP, Don't Stop Til You Get Enough, y a partir de ahí su creatividad deriva en éxitos como la triste y bella balada She's Out Of My Life o la adolescente Girlfriend.

Asentado el camino seguro hacia la aclamación crítica y comercial, las expectativas tras Off The Wall se vieron recompensadas tres años más tarde con el que, hasta la fecha de hoy, 26 de septiembre de 2015 (33 años!) ES el disco más vendido de la historia y con amplia diferencia. Dependiendo de la fuente consultada, las cifras de Thriller oscilan, sin exactitud, los 100 millones de copias, aunque es altamente probable que el dato real sea aproximadamente del doble. No es para menos si tenemos en cuenta el impacto que supusieron el videoclip de Thriller o la introducción del moonwalking acompañado de los acordes de Billie Jean. Sumémosle de nuevo un guiño a los orígenes del artista en la picarona Wanna Be Startin' Somethin' o la producción perfecta de la emocionante Human Nature para entender porqué este es uno de los mejores discos de la historia. A estas alturas vemos a un Michael algo más maduro, menos bailón que en Off The Wall y más centrado en la pura composición lírica, sin menospreciar la inmensa uniformidad que caracteriza a este disco, pues aunque pasemos de la euforia de Billie Jean a la intimidad de The Lady In My Life, el sonido que acompaña a todos los cortes viene definido por los mismos patrones estilísticos (Resulta que Thriller era un disco conceptual y me acabo de dar cuenta... vaya).
Es obvio que el impacto de Thriller supuso la automática e imparable ascensión de Michael Jackson al trono del Pop, y las connotaciones negativas de dicha fama sobre la vida personal del cantante comienzan a alterar visiblemente su personalidad y obra. Bad supone el punto de inflexión en su discografía, el paso del chico de las canciones de amor al hombre enfadado entre líneas consigo mismo. La prensa rosa es ya a estas alturas la eterna enemiga de Michael, y como respuesta de alguien con clase le lanza un morterazo de odio desesperado en Leave Me Alone, que por lo personal del tema se convierte en el momento más trascendente del álbum. Himnos como la rebelde Bad, que analizada fríamente debería ser embarazosa, son éxitos atemporales. Smooth Criminal es un carrusel narrativo tan intenso que si en lugar de durar 4 minutos 18 segundos durase un minuto más, muchos habríamos explotado por la tensión de este corte, cuyo videoclip en versión extendida es un imprescindible para todo el mundo que quiera jactarse de conocer los grandes clásicos del rock. Es en Bad donde vemos aparecer una de las facetas menos apreciadas de Michael pero que, para quienes admiramos su persona, lo convierten en un verdadero mito de la humanidad. El compromiso con los problemas del mundo, la pobreza, las guerras y el medio ambiente marcaron y aliviaron la convulsa vida de Jackson, que a día de hoy es una de las figuras que más dinero ha destinado a la filantropía. Man In The Mirror es un sublime corte repleto de esperanza en el cambio a mejor, una melodía animada pero contemplativa al mismo tiempo, gentilmente a un paso atrás de la voz de Michael con el fin de que su mensaje de paz llegue alto y claro.
Tres discos, tres, que convirtieron a un famoso cantante en una celebridad mundial, con las profundas heridas para la vida personal que ello representa. Tres trabajos que son el diario privado e irónicamente más vendido de un ser humano excepcional y único.

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