jueves, 3 de septiembre de 2015

Radiohead / Kid A

2000, Parlophone

10


El ser humano es un animal de costumbres. Dale a un hombre una rutina y poco a poco creará a su alrededor una zona de confort. Introduce una mínima alteración en su orden diaria, y aunque tarde o temprano podrá acostumbrarse, el caos inicial está garantizado.
La entrada en los 2000 supuso un cambio a muchos niveles. La transición a un nuevo milenio es algo casi litúrgico por el simbolismo que implica. Durante siglos, ese momento se consideró el futuro, y a nuestra generación le ha tocado vivir esa distopía que en muchas mentes se avecinaba oscura.
Fue tal vez ese pesimismo sobre la llegada de la nueva era lo que la convirtió de hecho en un distante pasaje que recordamos como turbio y, aunque acelerado en muchos sentidos, de transcurrir lento. Años de explosivo crecimiento económico como antes en la historia se había imaginado, la dominación total del término "digital" sobre el modo de vida humano a todos los niveles, la saturación informativa (aún nada comparada con la década posterior) y el desencanto generalizado con la situación de las cosas. Aunque la economía fuese boyante, la desigualdad jamás había sido tan pronunciada. Aunque la tecnología hiciese nuestra vida más fácil, nuestra dependencia nos hacía totalmente vulnerables a su mal funcionamiento. Y aunque vivíamos en el futuro, la sociedad, en su alma más básica, se sabía sin reconocerlo más primitiva que nunca.
Tras el huracán comercial y crítico que supuso OK Computer en 1997, la banda inglesa Radiohead se enfrentaba a una grave crisis de identidad. La fama, la constante exigencia de su status de artistas de culto y la realización de la situación global que atravesaba la raza humana tal y como describí en el anterior parrafo, llevaron a Thom Yorke y el resto de su equipo a tomar un camino radicalmente opuesto al esperado por el público. Si bien la reacción inicial de la fanbase de Radiohead fue de desconcierto ante la ausencia notable de guitarra en muchos temas o la abstracción lírica, hoy podemos asegurar que Kid A no es solo uno de los mayores hitos de la experimentación del rock electrónico, sino que es en sí mismo la cumbre de la música y el mejor disco de la historia.
A un primer contacto con Kid A puede sonar totalmente desquiciado afirmar que este LP es el mejor disco de todos los tiempos, sin embargo una vez que se interpretan las letras, se pone en contexto con el período temporal al que representa, se entienden los sentimientos de la banda durante su grabación y composición y se dispone todo ello sobre la atmósfera musical que forma el tracklist de 50 minutos, no se puede alcanzar otra conclusión entorno a él.
Esta críptica pieza de arte contemporáneo, irónicamente atemporal pese a ser la cápsula perfecta del año en que vió la luz, abre con Everything In Its Right Place. Una estructura midtempo iniciada por teclado electrónico donde la voz de Thom Yorke, distorsionada, canta minimalistas estrofas en el mejor tema de la historia musical. Porque sí, este no es solo el mejor disco de todos cuantos se han grabado, sino que en su interior, en la primera posición de la lista de temas, se encuentra el corte más conceptualmente perfecto y mejor ejecutado hasta el día de hoy, y posiblemente durante el resto de la eternidad. Everything In Its Right Place es un viaje a lo profundo de una mente confusa, desconectada de la realidad por haber sido precisamente expuesto a una sobredosis de la misma. Es la máxima expresión de la pequeñez individual frente a la vida, al sistema y al tiempo.
Kid A es el título del que toma nombre el álbum. Una crítica a la mecanización de la sociedad y las personas cantada por la voz de Yorke, siniestramente digitalizada y distorsionada a mayor escala que en Everything In Its Right Place. "Rats and children follow me out of town" es una de las líneas, todas tan aleatorias como cargadas de sentido si se interpretan en el contexto del disco. Radiohead habla aquí de la pérdida total de emociones e inocencia.
The National Anthem avanza en la pérdida de la cordura. Esta vez nuestro narrador relata el momento en que descubre que todo el mundo se encuentra en la misma "irrealidad" distorsionada de la vida ajetreada que él. En cambio parece darse cuenta del sin sentido en el que todos vivimos, algo a lo que los demás aún son ajenos. La luz comienza a aparecer ante sus propios ojos.
How To Disappear Completely es la negación de la gran mentira, la profunda depresión de descubrir que en nuestra incesante batalla por la felicidad, todos los días son iguales y no hemos recorrido un solo metro del camino. Estamos justo donde empezamos, y se nos evaporan los años buscando lo que no encontramos. Este tema en concreto tiene una doble lectura muy personal para el líder de la banda, que escribió este track a raíz de una crisis existencial en pleno tour de OK Computer, donde un vistazo atrás sobre el éxito y el cambio en su vida fue un trago demasiado denso para asimilar.
Nos encontramos con un tema puramente instrumental en Treefingers, que añade densidad a la estructura musical oscura, invernal y neblinosa de todo el disco. Optimistic es una feroz crítica al capitalismo desmedido, culpable de la desentización a escala masiva sobre la que se lamenta la banda durante la primera mitad del CD. In Limbo es una prolongación de Optimistic, donde trataremos de hacer ver al resto de habitantes de la gran mentira cuál es la verdad oculta que hemos intuido bajo el materialismo, la rutina y lo mundano, aunque aún no la tengamos del todo clara.
Idioteque es un punto clave en la discografía de Radiohead, y resalta como uno de los cortes más influyentes en la carrera de concienciación de la banda. Con ritmo acelerado los chicos nos abofetean para aleccionarnos sobre la pérdida generalizada de los valores tradicionales de generosidad, contemplación, empatía y comprensión mutua. No deja títere sin cabeza la riqueza lírica de Yorke en este track de 5:10.
En Morning Bell por fin nos decidimos a escapar de esta espiral de locura digital, y a toda velocidad miramos hacia atrás viendo como el resto de marionetas sigue bajo los hilos del sinsentido moderno.
"Nobody wants to be a slave, Walking walking walking walking..."
Everything In Its Right Place https://youtu.be/onRk0sjSgFU

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