5.5
La historia es cíclica y la moda y la cultura, por supuesto, también. Antes se decía que algo era retro para descalificarlo como fuera de su tiempo. Ahora llamamos vintage a lo que vuelve del pasado para ser tendencia.
Retro, tal cual, es el sonido de Listen, el último trabajo de los británicosThe Kooks . Un LP con sonido funk pero fácilmente digerible para un mercado pop, ya que de hecho es el trabajo más bailable del grupo hasta la fecha. Eso no quiere decir que artísticamente sea de mención el nivel que nos presentan los chicos liderados por Luck Pritchard. Nos encontramos ante 40 inconstantes minutos de estructuras de guitarra eléctrica y lírica de romance juvenil, bastante ochenteras aunque en el sentido más caduco del término.
Es cierto que, en cambio, a lo largo del tracklist hay altibajos muy pronunciados que convierten a este trabajo en un dispensador de singles en lugar de en un tono uniforme. Around Town inaugura el CD con un celestial coro que transforma a todo el tema en algo solemne y trascendental, y líricamente esto es algo corroborable. Nos hablan de elegir un camino para nuestra vida, el sendero del trabajo duro y el éxito o la decisión de llevar un tren mucho más modesto a cambio de disponer de más tiempo para las relaciones. Al final el dinero no tiene tanto valor si no hay con quien disfrutarlo, cantan. Buena apertura.
Forgive & Forget es el single principal. Un aplaudible trabajo comercial con esa inesperada ruptura en el comienzo del tema. Lo que narran en esta canción es lo que ocurre cuando una persona nos da cuartelillo y nosotros, como perritos falderos vamos detrás. Resulta finalmente que la ilusiones eran falsas y solo estaban jugando con nuestro tiempo. Lo peor
llega cuando toda la historia se repite, como si la memoria del perdedor no fuese mayor que la de un pez. Sucede tarde o temprano que el enamorado se cansa y manda a paseo a quien convierte sus emociones en un yo-yo, momento en que toma inconscientemente las riendas de la situación y cambian las tornas del juego. No es la canción del año, pero merece la pena tenerla en el iPod.
It Was London es un lamentable repaso a la historia de cambio social en Inglaterra, y continuando con la sección donde Listen toca fondo se encuentra Bad Habit, donde se creen Arctic Monkeys y hablan sobre la chica que harta de no encontrar el amor baja su liston por debajo de lo que realmente merece. ¿Quizás quien canta habla de la chica de Forgive & Forget? Puede ser, pero la ejecución instrumental en este tema es irritantemente pretenciosa.
En Down uno llega a plantearse irse a llorar a la cama ante lo que está oyendo. El resultado de este track es el equivalente a mezclar rap con Motown. Marvin Gaye se llevaría las manos a la cabeza ante este intento de insinuación sensual convertido finalmente en un embarazoso embrollo rítmico sobre ruido blanco.
Los dos últimos cortes del disco devuelven inesperadamente la esperanza en el esfuerzo del grupo. En Sunrise, el mejor tema del disco, adoptan ritmos latinos e influencias de Justin Timberlake , de quien toman la elegancia en las pausas. Con unas letras más metafóricas, este es el track ganador sin duda alguna.
El LP cierra con Sweet Emotion, una balada de sonido elegantemente difuminado, nuevamente, con una masterización propia del sonido del vinilo. Estilísticamente se acerca al teen pop, pero a la vertiente madura del mismo. Líricamente melosa pero sin llegar a la arcada sino más bien a todo lo contrario, a la culminación de la confesión de amor que recoge el disco a lo largo de todo su recorrido. Una verdadera ovación a quien concibiese dentro del grupo la elección de este track como cierre, pues resulta sin duda muy acertado.
Lastima que una temática y sonidos bastante irregular lastre la calidad del conjunto. Si bien vuelto a insistir en la latente valía de los temas por sí solos.

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